Uno de los objetivos de Templura es fortalecer las economías regionales de nuestro país, en esta oportunidad te invitamos a conocer la historia que hay detrás de la elaboración de uno de los productos que forman parte de nuestros regalos.

Esta es la historia de Facundo, impulsor de un emprendimiento familiar dedicado a la elaboración de productos gourmet sin conservantes.

Desde Maipú, provincia de Mendoza hablamos con Facundo, ingeniero agrónomo, y dueño de una finca de dos hectáreas que promueve el turismo rural en un establecimiento dedicado a la elaboración de conservas como tomates secos, pasta de aceitunas y cerezas en su jugo sin ningún tipo de conservantes.

Este emprendimiento nació en el año 2 mil cuando sus padres decidieron hacer un cambio rotundo en su vida “compraron la finca y plantaron ciruelas y cerezos y así empezamos con el proyecto de ser productores primarios de fruta de calidad de exportación”.

Ya habían pasado 10 años desde que comenzó la producción y decidieron dar un paso más: “con mi madre empezamos a vender cerezas y ciruelas en una esquina; seleccionábamos la fruta, la poníamos en bolsitas y la vendíamos”. 

En la actualidad esta empresa está conformada por Facundo en la elaboración, compra de insumos y atención al cliente; por su esposa, encargada del diseño y la participación en ferias; su madre y su padre, quien se dedica a la parte administrativa y cuenta, además, con cuatro empleados.

Hoy en día maneja una gran variedad de productos entre salados y dulces. Pero no siempre fue así. Facundo recuerda que para el año 2010 su madre hacia conservas caseras sin conservantes en su casa, usando la receta de su abuela y al gustarle tanto a sus conocidos y amigos, decidieron animarse al desafío…

Fue así que se atrevieron y construyeron un galpón y además de dedicarse a hacer mermeladas y salsa de tomate empezaron a hacer algunos productos salados tales como aderezos.  Al trabajar con fruta dependían de las estaciones y no podían trabajar durante todo el año, entonces lo primero que hicieron fue desarrollar productos que pudieran trabajar todo el año, como por ejemplo las aceitunas.

Como todo emprendedor Facundo busca innovar todo el tiempo, “después de agregar productos salados, lo segundo que hicimos fue incorporar productos nuevos como mayonesas vegetales. También a lo largo del tiempo fuimos implementando tecnología y maquinaria para acelerar el proceso productivo y mejorar la calidad del producto. Pero siempre respetando que el producto es artesanal, se confecciona frasco por frasco” nos aclara.

La importancia de las ferias

“Desde el 2011 que participamos en ferias”, han tenido la suerte de ir a muchas distribuidas por todo el país. Pero hay un valor agregado en la visita de cada una de ellas. Para Facundo es importante escuchar a la gente; al momento de lanzar un nuevo producto es el consumidor que se acerca a degustar quien da su opinión y en base a eso se va ajustando hasta que se logra la receta final.

En la actualidad la fábrica abrió su propuesta al agroturismo con el objetivo de hacer visitas guiadas donde se puede recorrer la finca, conocer su historia, observar el proceso de elaboración y degustar los productos ante el magnífico espectáculo que ofrece el paisaje.  Esto es sin duda, lo que más le gusta a la gente según Facundo “venir a la finca y ver la producción, ver el proceso de elaboración de ese producto, vivir la experiencia de visitarnos”. A la hora de hablar de los productos nos confiesa que lo más vendido es la pasta de tomates secos.

Con todo lo contado no nos queda otra: habrá que probar. Hace click para ver más: Productos gourmet sin conservantes para regalar