El general de Gaulle decía que era imposible gobernar un país con más de 200 variedades de quesos. Hoy ya hay más de 500, indudablemente quien visita Francia disfruta como uno sus mayores atractivos la inmensa oferta de vinos y quesos que ofrece. Si viaja a Francia, sepa que los franceses son los habitantes del mundo que más consumen queso por persona al año.
En este país, realmente el queso ocupa un lugar protagónico en la gastronomía y tiene su lugar especial en la ceremonia de la comida. Después del plato principal, y antes del postre, esa es la verdadera costumbre en toda Francia.
Siempre se sirven como mínimo dos o tres variedades para elegir. En algunos restaurantes luego de haber servido y comido el plato principal, el mozo se acerca con una gran bandeja presentando muchos tipos de queso distintos. Siendo lo mas tradicional probar tres variedades diferentes, se sirve un queso blando que puede ser un brie o camembert, un queso azul y para final un queso tipo Gruyerre o Emmenthal. Pasando de los quesos mas suaves a los mas fuertes. Siempre los quesos se sirven con pan tipo baguette o pan de campo, nunca con galletitas ni tostadas.
¿ Por qué al final de la comida ?
Como ya dijimos, Francia también es famosa por sus buenos vinos: finalizar la comida con un plato de quesos es un buen pretexto para acompañar lo que queda de la copa de vino.
