Es época de hacer regalos y una botella de vino es, sin duda, un excelente regalo. ¿Por qué? Si regalas vino, estás regalando mucho más que una botella. Estás regalando una experiencia que, además, se disfruta en mayor medida si es compartida con amigos o con la familia.

Ahora bien, llegado el momento, surge la gran pregunta: ¿Qué vino regalo? ¿Tiene que ser caro para que sea de calidad? ¿Reserva? Vayamos por partes.

  1. Precio. No es necesario regalar un vino caro. Primero, porque el precio no implica necesariamente mayor calidad. Segundo, porque existen excelentes vinos con una inmejorable relación entre calidad y precio. Si crees que quedas mejor regalando un vino muy caro, adelante. Pero tené en cuenta que podés adaptar tu presupuesto y, por muy modesto que sea, seguro que conseguís regalar una botella de muy buen vino.
  2. Adaptate a los gustos de la persona. En línea con el punto anterior… A lo mejor queres regalar una botella de un vino muy caro porque leíste o te comentaron que es un vino excelente. Te gastas mucho dinero en una botella… y resulta que la persona a la que se la regalas no es nada fan de esa variedad de uva. O le gustan los vinos muy frutales y ese no lo es. Por eso es importante conocer un poco los gustos de la persona, así como su carácter.
  3. Estuches especiales. Podés encontrar una gran cantidad de botellas ya preparadas en estuches especiales para ser regaladas.

Y, después de leer estos consejos… ¿No te parece una buena opción regalar vino en estas Fiestas?