Le sugerimos asistir a las Catas de Yerba Mate, que suelen constar de tres a cuatro clases. El objetivo es brindar herramientas para que se aprecien las virtudes de esta infusión, se disfrute y valore la buena yerba y se la diferencie a la buena de la que no lo es. Los cursos abarcan técnicas, historias, recetas, maridajes, rituales, sabores y secretos para cebar y degustar. Y así como sucede con los vinos, le van a enseñar que un buen “sommelier” de yerba mate debe estar listo para diferenciar los tres tipos fundamentales:
Yerba de campo: tiene su origen en plantaciones adaptadas a las praderas del sur de Misiones y el Nordeste de Corrientes. Tiene un estacionamiento natural de no más de 12 meses y es dueña de un sabor suave y amigable muy particular, por naturaleza parejo y equilibrado.
Tipo Barbacuá: nace en los yerbales del centro y sur de Misiones. Su sistema de secado artesanal tipo barbacuá se hereda de los guaraníes. Consiste en un lento y dedicado proceso en el que las hojas están expuestas al calor del fuego de leña durante todo un día. Su estacionamiento es de estilo natural y no supera más de 12 meses. Su sabor es robusto y refinadamente ahumado.
Yerba de monte: su origen está en las zonas de montes de selva subtropical, en Misiones, donde los suelos son muy fértiles, con abundantes lluvias y elevadas temperaturas. Se le da un estacionamiento natural de entre 12 y 15 meses.
Su sabor característico es vigoroso, con ligeras notas amargas que recuerdan su origen selvático.
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