Cuando los objetivos de una empresa se cumplen, hay que reconocer por qué. Y cuando cuesta llegar, hay que promover las acciones que harán que alcancemos la meta buscada. En la gran mayoría de los casos, cada cambio y cada decisión tiene directa relación con la manera en que tratamos a nuestros empleados.

Es por eso que puede ser efectivo en determinadas ocasiones elegidas durante el año, sorprender a nuestros empleados con regalos personalizados, promociones o premios económicos.

Es importante resaltar que no siempre un “gran regalo” es la manera apropiada de cosechar esa relación buscada. En muchas oportunidades son los pequeños detalles los que anteceden los grandes cambios. Lo que importa es pensar especialmente y con sinceridad qué es lo que queremos lograr, a quién queremos llegar, por qué y para qué lo hacemos.

Es preciso destacar que la satisfacción y el entusiasmo laboral con el que el personal realiza sus tareas diarias, resultan factores decisivos que se ven reflejados en la calidad de los productos o servicios que luego ofrecemos.

Destinar energía a acciones que amenicen el trabajo no implica que el mismo se vea perjudicado, sino todo lo contrario. Es preciso humanizar los espacios y dar toques distintivos para mejorar la disposición, actitud y responsabilidad con que los trabajadores tomarán aquellas actividades que realizan todos los días de su vida.

Y esto se puede lograr a través de pequeños gestos y atenciones que demuestren el interés que se tiene por el otro. Así, hacer saber que recordamos momentos importantes implica una expresión de afecto y reconocimiento -en cualquier ámbito de la vida-. Este tipo de actitudes siempre servirán para acercarnos a las personas que nos rodean. Por eso si pretendemos tener una mejor relación con quienes trabajan para y con nosotros, tendremos que ir acortando esa temida distancia que es causa de muchos ambientes hostiles y fríos de oficina.

Hacer regalos originales y a la vez clásicos nos acercará a ese punto de confianza y gratitud tan importante en el ambiente laboral. Mejorar el marketing, fidelizar contactos, ser cuidadosos con lo que pedimos y ofrecemos, pero sobre todo tratar bien a nuestra gente, es parte de una estrategia que no sólo nos dejará mejor parados frente a quienes nos rodean, sino que además significará un impulso para que aquellos que diariamente dedican esfuerzo y tiempo a actividades de nuestra compañía, se comprometan cada vez más.

Teniendo en cuenta esas variables, debemos considerar las mejores opciones de regalos corporativos que tenemos en la Argentina, aprovechando el gran abanico de recursos disponibles en todo el país, de calidad y buen diseño como son: una tabla para compartir el asado en familia o con amigos, un vino, un equipo de mate, una picada para disfrutar en grupo un viernes en la oficina, un bolso para las próximas vacaciones, una mochila para la próxima excursión junto a nuestros hijo, entre tantas opciones más.

 

 

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